Que el pecado no borre el encanto y que la traición no tenga ese aroma a olvido.
Que la gente deje de usar palabras como caricias lascivas y se remita a lo concreto de la muda copresencia de dos cuerpos.
Que nunca nos encuentren comerciando con la noche; así no tenemos que compartir este ritual tuyo y mio.
Que al fin los días sean nuestros y no estemos habitados por lo ajeno.
Que es lo que quiero?
Felicidad en los encuentros,
Certezas en las derrotas,
Lecciones tras cada paso.
Mi paz.