22 ene 2011

Valquiria

La multireferencialidad es un recurso más que valido al momento de la escritura.

Cada narración que pasa tiene una licencia paulatinamente mayor hacia lo abstracto y etéreo; dejando de lado imágenes concretas y reflejos de cuerpos en superficies relucientes.

Un día como ayer, o como cualquier otro día veraniego, caminaba por las calles de mi barrio y contemple atónito un espectáculo, por así decirlo, tragicómico.

Un hombre parado en la calle, apoyado sobre un ventanal enrejado monologueando con el vidrio al parecer. Al acortar la distancia mis oídos empiezan a percibir una segunda voz, que viene desde el interior de la casa.

Una  mujer vociferaba improperios y comentarios sumamente degradantes hacia el sujeto que se mantenía mudo cual mimo en plena función. Solo se podía entender que eran (¿el pretérito será válido?) una pareja en plena devacle vincular.

Obviamente que desconozco la etiología de semejante querella; pero me hizo pensar en cuan difíciles son todas las relaciones humanas y cuan estereotipadas están en numerosas ocasiones. Pero al mismo tiempo me invadió una enorme sensación de ambigüedad ante esta percepción puesto que el sol viene posándose seguido sobre mi casa, los días oscuros están quedando atrás y son momentos en que uno se permite ver las cosas, la vida, desde ópticas menos depresógenas.


(…)


A quien me iluminó con su sonrisa,
Me delimitó con sus caricias,
Me deleitó con su inexperiencia,
Solo deseo no encontrarte en un obituario.

A quien supo plagarme de dudas,
De plenas ausencias,
Y pocas certezas,
Aun pretendo entender por qué el tiempo jamás fue suficiente.

A quien me dio su confianza,
Su cariño,
Su delicadeza,
Donde no solo se perdería un cuerpo, sino un alma de las más bellas.

A quien se enmarque como todo nuevo desafío,
Como toda nueva alegría o desazón,
Anhelos,
Donde algo mínimo por siempre perdura.


En esta vorágine solo espero ser a quien la valquiria elija tras la batalla.

12 ene 2011

Balance

El verano tiene matices tan ambiguos que me rememoran a otoños o algún invierno cercano en el que oscilaba mentalmente entre la costumbre al fracaso y el desuso del éxito.

Es complicado situarse del lado de la arrogancia, de quien se sabe capaz, hábil, inteligente.

Hace tiempo emprendí un camino con nada más que despojos de una existencia, hilachas de un pasado y promesas inciertas de un futuro mejor.

Un sinfín de aciertos y errores merodearon mis días pero supe hacer de todo cuanto fue vivido un gran cumulo de aprendizaje que pugna por plasmarse en actos concretos de auto superación y maduración.

Esa sensación de no vivir plenamente de renglones ajenos; casi de equivocarse por el mero capricho de evitar el facilismo y optar por un conocimiento más amplio; de poder ignorar lo nocivo; de perder la vergüenza; de ser contradictorio para los demás sin olvidar jamás la sinceridad con uno mismo; de no temerle a la caída para así poder dar el salto; de perder amigos y ganar conocidos o viceversa; de dejarse sorprender por banalidades; de vivir acelerado; de lograr objetivos planificados hace ya tiempo; de no sentirme empobrecido por tener defectos y poder vivir perfectamente con ellos; de no tener necesidad de cambiar por y para nadie salvo por y para uno mismo; etcétera, etcétera, etcétera.

Como todo proceso, aun me encuentro en la senda hacia algún lugar y tengo muchísimas metas por alcanzar.

Pero no puedo evitar disfrutar este momento.

Gracias por leerme y compartir una porción de mi tiempo y el suyo.

7 ene 2011

Devacle

Son momentos, sensaciones, recopilaciones de ideas, imágenes, visiones, delirios y vagos cuadros gastados mezclados en una vasta y apocalíptica prosa.


(…)


Todo cuanto te rodea estalla en diminutos fragmentos,
Agradezco no ser parte de tu paisaje de desolación,
Del cual supe ser artífice en el momento en que lo llamabas Panacea.

Me corté con el papel de tu carta de despedida,
Un revés nefasto del destino,
Que me sigue recordando lo lacerante de tu ser.

Versos malgastados,
Se diluyen entre estridencias y reclamos,
Una grotesca transformación alguna vez predicada.

Cae la Torre de Babel,
Se desmorona tu trono,
Sos una reina sin corona.

Sos esto.