28 nov 2010

Hermosa caricatura de intimidad

En el punto en que tú recuerdo no se desprende de mi almohada. Donde el murmullo de tu voz acecha entre mis sabanas. Es el instante preciso donde despierto y contemplo tu ausencia; rememoro tus dichos y amargamente pienso: no te creo.


No te creo cuando prometías un cambio que nunca iba a llegar,

Cuando tus lágrimas hablaban de nostalgias,

Cuando tus palabras me tenían por destinatario.


No te creo cuando decías que las cosas iban a mejorar,

Cuando contestabas que ibas a volver pronto,

Cuando tu boca no emitía sonido alguno.


No te creo cuando querías recordar mi nombre en la ausencia,

Cuando tus decisiones no dependían del destino o derivados,

Cuando pintabas murales de rostros ajenos.



Lo irónico de este episodio es que solo quiero creerte.

26 nov 2010

Mi cicuta

Soy de la creencia de que cada uno elige su veneno…

He llegado a un punto en el que me veo escribiendo profecías de servilletas y sobres de azúcar tratando de hacer de mis intenciones y producciones un símil carpe diem virtual.

En cierta forma, creo que cargo con los estigmas de un pasado que distorsiona las imágenes de mi presente; al mismo tiempo que las distancias le dan un matiz irónico a todo cuanto fue vivido

Es momento de rescatar todo lo amargo, lo sincero, lo hostil, lo bello del padecer, los aprendizajes, las reflexiones dolorosas, lo oscuro del anhelo, lo lejano del deseo, lo potente de la pasión, la vida que subyace a cada momento en que uno desea desaparecer, las desilusiones, las esperanzas renovadas tras cada éxito, la motivación sin importar la etiología, los impulsos, la incredulidad, la inocencia, la pureza, la ironía, las quejas, la compulsión a la repetición, lo cronodistónico tan propio y rara vez ajeno y el tan conocido e inolvidable etcétera que hace de esto un párrafo eterno.

Lo que me lleva a decir que “No siempre se piensa” y a veces se procede por instinto. Que las letras sean escritas desde adentro y ofrezcan alguna especie de amortiguación ante una realidad aplastante que atenta contra la insatisfacción y los cuestionamientos.

Tras esta breve reflexión creo que ya he elegido mi veneno: La sinceridad conmigo mismo, aspecto que resume todo cuanto creo que me caracteriza y personifica hoy por hoy.

22 nov 2010

Hoy o Ahora

De un momento a otro un revés del destino puede hacer de un tal “día cualquiera”, una revolución, un escándalo mental que tiene por objetivo desequilibrar todo cuanto estaba naturalizado.

Pues bien, ese día ha llegado.

No tiene nombre, no merece ser recordado, ni siquiera es de público conocimiento.

Solo lo sabe quien lo vive, quien lo piensa, quien lo siente.

Uno se sabe vivo en esos momentos.

¿Sería prudente darle una identidad? ¿Dotarlo de un cumulo de letras que lo distingan del resto?

En ese caso, lo llamaría “hoy o ahora” en el sentido más subjetivo posible.

Es probable que parezca una reedición de algo antes leído; pero es vital destacar lo importante de los momentos en los que uno se sabe vivo, feliz, y otros artilugios afectivos lejanos al malestar.

Estoy agradecido por tener la vida que tengo, por mis amigos, por mi familia, por mi historia, por mis gustos, por mi estética, por mi memoria…

Por mi “hoy o ahora”.

16 nov 2010

Masquerade

Lo de hoy bordea lo irrelevante pero no deja de ser otro interrogante o postulado que habita alguna esquina de mí conciencia.

En algún momento no muy lejano dije “la noche es el maquillaje más hermoso de todos”.

La verdad que merece una honda reflexión.

Vale decir que no hay espacio para certezas en la noche.

Está inundada de imágenes dubitativas, conjeturadas, espontaneas, breves fachadas que se ocultan tras velos maquillados y verdades ominosas.

Yo no sé si llamarlo inercia o vanidad pero siempre me miro al espejo o a cualquier reflejo que tengo a mi alrededor. Creo que es un indicador de cómo la noche y sus máscaras absorben al incauto peatón.

(…)

Al mismo tiempo, resulta fundamental el pasaje del cortejo fúnebre al carnaval.

Hay un “algo mas” por fuera de eso.

Ahí es donde la idea de ir mas allá del nombre y el lábil argumento se erige como una voz aguda entre tanto silencio costumbrista.

Tras el misterio se esconde una frágil maqueta de persona que aspira a abrazar la luz del sol.

Es tiempo de rescatar las “caras lavadas”, el poco maquillaje, la estética casual y las palabras sinceras.

Es tiempo de que la noche esté más iluminada por el resplandor de la transparencia.

(…)

Aunque, pensándolo bien, si la noche es oscura, debe ser por algo…

Hay cosas que no debería cuestionarme…

13 nov 2010

Cronodistónico

Mis anhelos y mis males no se satisfacen ni se curan con pastillas,

Camino las calles y veo a tanta gente maquillada con el rubor de la costumbre,

No entiendo los plazos de la paciencia.


Me siento permanentemente fuera de este tiempo,

Ya no sé qué hacer…


Entonces te pido por favor,

Desconectá el teléfono,

Apagá el celular,

Cerrá la puerta.


Espero que sepas disculpar,

Aunque sea por hoy,

Pero necesito hacer de tu tiempo y el mío un único lugar…


Son 5 errores antes de agarrar el manual,

Vas a tener que entender,

Este fue el primero y me quedan 4 más.


Vos sabes lo que es ser “el nuevo” en este juego,

Pero yo no,

Ya no.

8 nov 2010

Nouveauté

Recuerdo vívidamente a mi abuelo haciéndome abrir los ojos ante la novedad que cada nuevo amanecer trae.

¿Cómo olvidar esas palabras y el fulgor en su mirada al decir su apócrifo mensaje?

“Todos los días me levanto y algo nuevo sucede”

Si al menos aprendiera a vivir la vida de ese modo no tendría que lidiar con la nostalgia, con la duda, con el “debe y haber” moral, y un prolongadísimo etcétera.

Habría que intentar dejar atrás todo eso, cada saludo seria una introducción, cada noticia una primicia, no habría duelos sino despedidas.

Una vida plagada de epifanías es posible; si uno se deja encandilar por aquello que toma por cotidiano.

Ahora solo me resta olvidar que alguna vez tuve una historia que contar mas allá de esta inmediatez; y recordar que siempre seré el autor de este presente orgiástico.

Bizarría

Temo que la noche se lleve tus pasos; que la vida haga de mi un animal de costumbre; que el éxito no se me suba a la cabeza y siga siendo uno más; a la soledad; haber aprendido tan poco; a la oscuridad; a la sombra de su recuerdo; a lo inevitable del suspiro; a los condicionales y los absolutos; al monstruo de mi placard; no saber de vos; al fantasma de la enfermedad; a golpear sin fuerzas; a gritar sin voz; pensar en cosas que definitivamente no debería pensar; verte partir; perder un ser querido; no ver más el sol; ser esclavo de algo o de alguien; conocer tu pasado; dejarte ir; perder el tiempo con mis reflexiones.

Temo no estar disfrutando mi presente.

Es momento de olvidar esta ignominia y seguir adelante con mis temores a cuesta.

Veremos…

6 nov 2010

Némesis, la musa ausente

Heme aquí nuevamente tratando de imprimirle sentido y agregarle signos de interrogación a lo cotidiano de modo tal que mi vida no caiga en lo invariable de lo simétrico e incuestionable.

Todas mis redacciones tienen base en el racconto, en el recuerdo, en la nostalgia, en reminiscencias, en un collage de significantes, o en algún divague abstracto con un significado apenas disimulado.


Él vive contemplando el ocaso y tratando de contar las estrellas por la noche,

Ella parecía saber hasta la cantidad de hojas que un sauce deja caer en otoño,

Él nunca cede a las presiones ajenas; mejor dicho, nunca más lo hace,

Ella era (de) todos y (de) nadie a la vez.


La extraña sensación de complemento los dejaba perplejos,

Al mismo tiempo que dotaba todo de un matiz de ofuscación,

Hasta que el ultimo grano de arena cayó,

Y el universo enmudeció.


Ahora él escribe,

Ella yace ahí, inerme,

Él trata,

Y ella dejó de hacerlo hace ya tiempo.

5 nov 2010

Bazaar

Ya di veinticuatro vueltas al sol, tejí un pasado, me vestí con un presente y pienso dejar todo atrás para el futuro.

Desbordado, sobredeterminado por la acústica más solemne, una canción que le da forma al camino.

Agarro un bolso y pongo adentro todo lo que no quiero olvidar:

La última lagrima derramada, la bufanda que me hizo mi abuela, el abrazo de un amigo, ese beso inolvidable, el aliento constante, las amistades sinceras, las mentiras blancas, las horas en la cama, los días de sol, las semanas oscuras, las risas, las noches en compañía, la confianza ganada, los libros leídos, los tiempos compartidos, los deseos cumplidos, las batallas perdidas, lo sublime escondido tras la epifanía de tus labios, algún souvenir, los gritos sin destinatario, las luces tenues, los delirios, las caricias recibidas, esa sonrisa que puede iluminar más que el sol, la foto de mi hermano de bebé, los consejos, mis monólogos, la soledad avasallante, las gotas de lluvia cayendo en la pileta, caminar sobre la arena, lo efímero, lo hermoso del recuerdo, mi imaginación hiperactiva, los clichés, deambular despreocupado, el agotamiento tanto físico como mental, mis zapatillas preferidas, mi música, mis frases de cabecera, algunas cosquillas, lo duradero, las charlas sinsentido…

Con todo eso al hombro empecé a caminar sin rumbo concreto; solo sabiendo que, tarde o temprano, iba a llegar a algún lado donde realmente quiero estar…

De un modo u otro, todos buscamos un sentido; yo solo estoy de paso…