26 sept 2010

Ella dijo...

Ella dijo que yo podía ser cualquier cosa: un romántico, un dulce, un mal tipo, un tonto enamorado, un ciego, un tierno amante, un desinteresado por todo lo que me rodea, un infeliz, alguien capaz de lograr todo lo que se propone, un soñador, un arquitecto de historias, un escritor, un lego en todo, un sabio en nada, un manojo de promesas vacías, un mensaje sin destinatario, un fatalista, la perfecta cohesión entre sentimentalismo e intelecto, un vagabundo que divaga entre pasillos de recuerdos, un melancólico, un pensador, un frío, un falso, un loco, lo mejor que le había pasado en la vida...
De tantas cosas supe tomar algunas, agregar otras y olvidar otras tantas...
Lo que ella nunca dijo es que puedo ser yo mismo...
Ella nunca lo entendió, o no lo quería entender...
Después de todo, era solo amor y nada mas...

12 sept 2010

Una realidad de asintotas?

La súbita inspiración que había capturado a mi mente esta tarde se desvaneció entre vínculos familiares, cansancio, espamentos interpretativos que suponían una mayor elaboración y esperanzas de utopías carentes de fundamentos en la cotideaneidad.
Mas allá de esto, me veo compelido a redactar al menos unas breves palabras previo a mi cese de actividades por el día de la fecha.
Esta por alcanzarse un momento de rememoracion, no de nostalgia, pero si de reminiscencia.
Cuanto se ha avejentado la imagen del cuadro que ya no responde a los mismos adjetivos que antes claramente definían todo su ser.
Cuantas torres -alegorías de acontecimientos pasados en territorios lejanos- han de caer para que las estructuras demuestren la inminente necesidad de volverse maleables; dispuestas a variar; dispuestas a fluir.
Hace cuestionar a esa irremediable circularidad que el gran cumulo de gente llama rutina.
Transgredir la rutina es ir contra el orden social acaso?
Es sacar las cosas del molde a riesgo de que pierdan su forma?
Es darle lugar al SER antes que al DEBER. Sin desestimar cuestiones necesarias para evitar el tan temido ostracismo y la alienación concomitante que atenta contra la identidad subjetiva de cada uno de nosotros.
Entonces cabria pensar en el concepto de las asintotas que hemos heredado de la secundaria. Tocan a la recta en un punto y siguen su curso. Se podria conjeturar la posibilidad de tocar a la rutina en un punto pero no seguirla de modo incuestionable; traicionar a los proyectos en cierta forma.
En algún debate reciente caí en la cuenta de que la rutina nos tiene capturados en casi todos los aspectos de nuestras vidas...
Cuanto habrá sucedido por voluntad y cuanto por costumbre?
Espero que esta redacción sepa ser una excepción a lo simétricamente diario; aunque el simple hecho de ser "forzada" la convierte en un plan prefijado...
Mejor dejo de escribir YA...

9 sept 2010

Lineamientos

No soy patriota de la hipermoral ni de la religión a ultranza.

Soy una persona que quiere pensar en cruzamientos, en martillos que destruyen antípodas y dualismos.

Creo en el Karma, como conjunción que existe entre la religión y la moral, que nos haría obrar de determinadas formas con el fin de obtener satisfacciones o resarcimientos de similar índole en esta u otras vidas.

Creo en la honestidad como guía fundamental para la vida. Desde la cual uno se responsabiliza de sus actos y elude a la culpa persecutoria de las acciones que carecen de autoría.

Creo que me falta practicar mas para llegar a lo que realmente aspiro ser.