Ya no escribo en tu cuaderno,
no cuido que no se apague tu vela,
ni miro el reloj que marca el tiempo de tu ausencia.
No miro mas ese cuadro gastado,
esa imagen borrosa,
ese recuerdo nebuloso.
No.
Cambio de rumbo,
cambio de aire,
elijo vivir.
Aprendo de mis errores,
me regocijo en mis aciertos,
medito mis dudas.
En el fin de esta carrera,
en el cierre del capitulo,
tu nombre no esta escrito.
En esta nueva pagina,
tinta fresca y pluma en mano,
me dispongo a redactar.
Casi sin amaneceres,
muchas tardes,
otras tantas noches.
Nadando contra la marea,
gritándole al viento,
golpeando la roca.
Ignoro consejos,
planifico estrategias,
armo discursos.
No quedan ideas,
no quedan palabras,
solo movimientos.
Solo eso.
El camino se hace estrecho,
no hay rutas alternativas,
entonces sigo.
Pierdo la calma de solo pensarlo,
y encuentro refugio en un anhelo,
sin precisión ni claridad.
Deseo fervorosamente,
temo secretamente,
vivo .
Vivo.
Necesito un epitafio,
o un prologo,
urgente.