Siempre llegan esos momentos en que veo desmoronarse ante mí a tal o cual idea, persona, proyecto. Catastrófico sin duda, solía vivir estos ocasos con una verdadera angustia que permanecía muda para cualquier incauto observador.
Aunque, debido a cierto optimismo o cambio de óptica recientemente adquirido, he llegado a entender que junto con estas caídas, siempre suele surgir algo nuevo.
Inevitablemente quiero escribir algo inconcluso y si alguien tiene alguna idea de cómo terminarlo, será bienvenid@...
(…)
Palabras que dejan de resonar,
Engaños,
Un teléfono que nunca va sonar,
Un proyecto que fracasa.
La espera agónica,
Fuera de las posibilidades de acción.
La traición,
Gélida daga que se incrusta en la espalda.
De la nada, un haz de luz,
Que sin el don de la vista no sería nada.
Se ilumina el cuarto,
Se vislumbra la puerta.
Lo perdido queda en evidencia,
Ante la alegría de lo hallado.
La espera culmina,
Cuando el reloj deja de contar las horas.
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