16 nov 2010

Masquerade

Lo de hoy bordea lo irrelevante pero no deja de ser otro interrogante o postulado que habita alguna esquina de mí conciencia.

En algún momento no muy lejano dije “la noche es el maquillaje más hermoso de todos”.

La verdad que merece una honda reflexión.

Vale decir que no hay espacio para certezas en la noche.

Está inundada de imágenes dubitativas, conjeturadas, espontaneas, breves fachadas que se ocultan tras velos maquillados y verdades ominosas.

Yo no sé si llamarlo inercia o vanidad pero siempre me miro al espejo o a cualquier reflejo que tengo a mi alrededor. Creo que es un indicador de cómo la noche y sus máscaras absorben al incauto peatón.

(…)

Al mismo tiempo, resulta fundamental el pasaje del cortejo fúnebre al carnaval.

Hay un “algo mas” por fuera de eso.

Ahí es donde la idea de ir mas allá del nombre y el lábil argumento se erige como una voz aguda entre tanto silencio costumbrista.

Tras el misterio se esconde una frágil maqueta de persona que aspira a abrazar la luz del sol.

Es tiempo de rescatar las “caras lavadas”, el poco maquillaje, la estética casual y las palabras sinceras.

Es tiempo de que la noche esté más iluminada por el resplandor de la transparencia.

(…)

Aunque, pensándolo bien, si la noche es oscura, debe ser por algo…

Hay cosas que no debería cuestionarme…

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